miércoles, 16 de agosto de 2017

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Vecinos cerca de la instalación militar salieron a las calles a protestar, sin embargo, fueron dispersados por funcionarios de los cuerpos de seguridad que dispararon bombas lacrimógenas y perdigones.

 

 

Valencia.- Un imprevisto cacerolazo e improvisadas caravanas marcaron la mañana del domingo en diversas urbanizaciones del norte de Valencia y del municipio Naguanagua, luego de la situación irregular en el Fuerte Paramacay, donde un grupo de militares se declaró en rebeldía contra el Gobierno Nacional.

 

 

Los vecinos de Naguanagua despertaron en la aurora con unas fuertes detonaciones que, según aseguraron, provenían del interior de la sede militar ubicada en la avenida Universidad de la citada localidad que colinda con la zona norte de la capital carabobeña.

 

 

Habitantes de urbanizaciones aledañas a la sede militar, La Granja, que es la más cercana, aseguraban que en el Fuerte Paramacay, se desarrollaba un supuesto alzamiento. Los accesos a la zona amanecieron cerrados. No se permitía el paso de autos ni de peatones.

 

De inmediato comenzaron a surgir los rumores a través de las redes sociales sobre una asonada militar y la reacción de los ciudadanos fue tocar cacerolas y mostrar banderas en los balcones de sus viviendas, lanzar cohetes y hacer sonar bubucelas. A ellos se sumaron quienes circulaban por las calles de toda la Gran Valencia (que abarca los municipios Naguanagua, San Diego y Los Guayos), al tocar las cornetas de sus automóviles.

 

Manifestantes salieron a las calles y bloquearon la autopista del este a la altura del distribuidor El Trigal. Entretanto, funcionarios de los cuerpos de seguridad reprimieron la protesta espontánea en La Granja, con perdigones y bombas lacrimógenas.

 

Sin embargo, otros permanecieron cautos e incrédulos en las puertas de los edificios. Aseguraban que se trataba de una “tramoya más”, una puesta en escena de un urdido plan para hacer creer que se trataba de un alzamiento militar. Afirman que el humo dentro de las instalaciones del Fuerte es algo habitual, pues cada domingo suelen hacer parrillas que se observan desde las verjas.

 

Los suspicaces vecinos recordaron los eventos de la Plaza Altamira con los militares alzados y el más reciente caso del piloto del Cicpc, Oscar Pérez. Consideran inédito que una intentona golpista se materialice por Twitter y las redes sociales. Sostienen que sus verdaderos problemas lo constituye la escasez, el alto costo de la vida, los malos servicios y la inseguridad.

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